COMUNICADO: MOVIMIENTO IGLESIA DE OPCION POR LOS POBRES DE VENEZUELA (IOP)

“El amor de Cristo nos apremia” dice el apóstol Pablo (2Cor 5,14).

Si el dio la vida por todos cómo no sentir en nuestro corazón un dolor que se torna indignante cuando ves a grupos de hermanos ejecutando acciones bélicas macabras en contra de la vida y La Paz del pueblo venezolano.

Como grupo de hermanas y hermanos, sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos comprometidos que nos hemos congregado alrededor de la causa de las mayorías pobres, no podemos sino repudiar y aborrecer toda acción contraria al Evangelio de Jesucristo.

Nicolás Maduro aparte de ser nuestro hermano, es el Presidente de nuestra nación y cualquier atentado contra él nos llevaría como país a entrar en una espiral de violencia fratricida de la que ni siquiera imaginamos sus dimensiones.

Es por todo lo anterior que como movimiento eclesial católico, en unión de otros hermanos y hermanas de iglesias cristianos que pertenecen a nuestra organización lo siguiente:

  1. Nos declaramos en contra de todo acto de violencia por ser anticristiano y porque ello atenta contra la armonía del pueblo venezolano que quiere vivir en paz.

  2. Repudiamos toda injerencia extranjera en los asuntos internos de nuestra Patria. Ya resultan incontables las agresiones al país, casi de forma cotidiana como si no fuéramos una nación soberana e independiente con capacidad para darnos la forma de gobierno que libremente hemos decidido como pueblo.

  3. Nos declaramos junto con todas nuestras comunidades cristianas de base en alerta permanente para, desde nuestro más preciado don que tenemos que es el Evangelio de Jesucristo, iluminar y denunciar todo tipo de manipulación de la Palabra de Dios para justificar conductas aberrantes que vayan en contra de la Paz que nos encomendó Jesús en su primer saludo resucitado. El Papa Francisco ha dicho que es necesario “desenmascarar la violencia disfrazada de sacralidad” (Conferencia Internacional sobre La Paz, 28/04/2017).

  4. Nos solidarizamos y nos unimos en oración permanente por la persona del Presidente Nicolás Maduro, es nuestro deber orar por nuestros gobernantes y más aún en momentos en que su vida está en peligro. (1Timoteo 2,1-2; Romanos 13, 1-4; Jn 19,11 y Daniel 4,25-26).

  5. Por último exhortamos a nuestros pastores desde la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) a repudiar este acto deleznable ocurrido el pasado sábado 4 de agosto y decir una palabra orientadora que promueva la armonía y la convivencia en la Iglesia Pueblo de Dios.

Dado en Caracas el día seis de agosto de 2018, fiesta de la Transfiguración del Señor.

Por el Equipo Coordinador del Movimiento Iglesia de Opción por los Pobres de Venezuela

Padre Numa Molina S. J.
Coordinador Nacional

Padre Pablo Urquiaga
Secretario