IV RETIRO ESPIRITUAL

 

“Cristo nuestro Salvador, no sólo amó a los pobres, sino que “siendo rico se hizo pobre”, vivió en la pobreza, centró su misión en el anuncio a los pobres de su liberación y fundó su Iglesia como signo de esa pobreza entre los hombres.” (Doc. De Medellín 14,7).

Caracas, 6 de Abril del 2018

Nosotros, un grupo de presbíteros y laicado de nuestra Iglesia Católica Venezolana, sintiéndonos solidarios con los más pobres de esta tierra bendita.

DECLARAMOS

En el 50 aniversario de la Conferencia Episcopal Latinoamericana celebrada en la ciudad de Medellín-Colombia y ante la realidad que vivimos en estos momentos en nuestra patria, nos sentimos comprometidos e involucrados con la causa de los más pobres y asumimos en el espíritu de Cristo resucitado el modo cristiano de ser iglesia desde la opción preferencial por los más vulnerables (Lc. 4,16-20).

  • El pobre es nuestro lugar teológico por excelencia, allí nos sentimos más cristianos y más venezolanos, jamás extraños en nuestra propia patria. Oramos por algunos obispos y laicos que, en Documento emitido el 19/03/18 sostienen que “Venezuela se ha convertido en una especie de tierra extraña para todos” (n.2 del Documento)
  • Repudiamos toda injerencia extranjera en los asuntos de nuestra nación y exigimos el respeto a nuestra soberanía e independencia, a nuestra democracia participativa y protagónica, distinta de la que nos quieren imponer. De igual manera solicitamos la solidaridad de las naciones, pues consideramos que en Venezuela se viola flagrantemente el derecho internacional que tienen los pueblos a la libre determinación.
  • Creemos que el sistema imperial, capitalista y neoliberal que ha llevado a la miseria y a la marginalidad a los más pobres de la tierra es radicalmente contrario al Reino de Dios y su justicia que trajo y propuso Jesús de Nazaret con el cual estamos comprometidos hasta que él vuelva.
  • Creemos que el socialismo bolivariano originario y cristiano, que para muchos es una utopía, será posible realizarlo cuando exista en el pueblo y en sus gobernantes una radical conversión del corazón que nos libere de la idolatría del dinero inculcada por el imperio del capital. Ratificamos nuestra decisión de apoyar todo lo que se haga en favor de los más desamparados y al mismo tiempo condenar todo lo que les perjudica y margina.
  • Exigimos a nuestro gobierno un compromiso radical frente a la inflación inducida y la especulación anárquica que se va consolidando, imperceptiblemente, como una cultura delictiva e impune. Ante semejante atropello el pueblo se siente desprotegido. Ello favorece a las mafias de especuladores y debilita la democracia participativa y protagónica que consagra nuestra Constitución. Sugerimos fortalecer y facilitar una contraloría ética tanto popular como oficial, y seguimiento a todos los programas por parte del estado.
  • Condenamos el criminal bloqueo y la guerra económica que nos han impuesto desde el exterior con la complicidad de los enemigos internos de la patria; como también la corrupción de algunos funcionarios civiles y militares que se aprovechan de sus cargos e investiduras para desviar medicinas, alimentos, productos básicos y negociar con los bienes que han sido destinados para el pueblo. Un verdadero revolucionario jamás puede ser un corrupto.  Oramos por su conversión.
  • Estaremos siempre al lado de la causa de los más pobres, de los oprimidos, jamás al lado de los opresores; con los empobrecidos y no con los explotadores, con los marginados y nunca con los que buscan privilegios a costa de la miseria de los más humildes, con las víctimas y jamás con los victimarios.
  • Creemos en la promoción del ser humano, que capacita a los pueblos para hacerse protagonistas de su propio destino mediante la sana distribución de los bienes para todas y todos. Creemos en las misiones sociales (Barrio Adentro, Robinson, Ribas, Sucre; Negra Hipólita, Misión Sucre, Vivienda, Cultura, Educación, etc.) que en estos 18 años han dignificado a los más pobres de nuestro país.

Comprometidos con la causa de Jesús Resucitado y animados por la espiritualidad liberadora desde la que actuamos, suscribimos esta declaración y hacemos un llamado a todas las hermanas y hermanos de buena voluntad, creyentes y no creyentes a unirnos en esta noble causa por los más vulnerables y amados de Dios.

 

MOVIMIENTO IGLESIA DE OPCION POR LOS POBRES

DE VENEZUELA